Depresión en la menopausia

La menopausia es el momento de la vida de la mujer en que tiene una mayor probabilidad de sufrir una depresión o de por lo menos manifestar síntomas depresivos. Entre los síntomas propios de la depresión podemos nombrar: angustia, tristeza, pérdida de energía, irritabilidad, cambios bruscos de ánimo o llanto sin motivo, entre otros.

Durante la menopausia, es normal que la mujer experimente trastornos depresivos ya que éstos están íntimamente relacionados con la producción de estrógenos, que son una de las hormonas sexuales femeninas.

De hecho, en cada período menstrual, que es cuando se produce un descenso natural de los niveles de estrógenos, aumenta el riesgo de que la mujer padezca períodos depresivos o de cambios de humor, aunque de forma esporádica. Y cuando nos referimos a la etapa de la menopausia, que es la etapa en la que el nivel de estrógenos desciende hasta su nivel más mínimo, estos períodos de alteración del estado de ánimo y de depresión suelen ser frecuentes y pueden convertirse en rasgos propios de esta etapa.

Uno de los tratamientos más utilizados para combatir la depresión suele ser la terapia de reemplazo hormonal. En este tratamiento se repone la falta de las hormonas femeninas y se mejoran los síntomas depresivos. Sin embargo, este tratamiento no está indicado para todas las mujeres y debería ser prescrito por un ginecólogo. Es muy probable que en la primera consulta, el profesional sugiera algún tratamiento farmacológico con los inhibidores de la recaptación de la serotonina, que es un neurotransmisor implicado en los trastornos de la depresión.

Tal y como se ha explicado, el principal factor responsable de la depresión en una mujer menopáusica es la disminución de los niveles de estrógenos. Sin embargo, podemos destacar otros factores que también son importantes como:

  • Ritmo de vida. La mujer divide su tiempo entre la familia, el hogar, sus hijos y el trabajo fuera de casa. Generalmente realiza gran cantidad de actividades que no son remuneradas.
  • Relación de pareja. Si la mujer no tiene una pareja consolidada o tiene problemas matrimoniales graves, es probable que no se sienta realizada y que esta situación le genere un malestar propicio para trastornos depresivos.
  • La imposibilidad de ser madre. Muchas mujeres consideran que la menopausia es un estado negativo de la mujer, en la que se pierde por completo la capacidad de dar vida y de tener más hijos.