Efectos y trastornos en la menopausia

La menopausia es un estado natural en la vida de la mujer que puede generar ciertos trastornos en su salud. Entre los más frecuentes, podemos nombrar la osteoporosis, las enfermedades cardíacas y los trastornos depresivos. Estos tipos de enfermedades están íntimamente vinculadas con la disminución de los niveles de las hormonas sexuales femeninas, los estrógenos y la progesterona.

Aquí describimos brevemente los posibles efectos de la menopausia sobre el organismo:

Osteoporosis. Los estrógenos ayudan a mantener la consistencia de los huesos impidiendo la pérdida de calcio. Si falta calcio en los huesos, aumenta el riesgo de fracturas. Las mujeres delgadas o de contextura pequeña corren mayor riesgo de sufrir de osteoporosis, así como aquéllas que beben mucho, fuman o no llevan una vida activa. Si existiera algún familiar directo que sufre la enfermedad, aumenta el riesgo de que también se manifieste en su organismo. Para prevenir la aparición de osteoporosis, se recomienda ingerir calcio, ya sea a través de la alimentación o en comprimidos y realizar una densitometría ósea, para observar el estado de sus huesos. Debe de consultar las diferentes opciones con su médico.

Trastornos cardíacos. Los estrógenos protegen al corazón ya que elevan el nivel de HDL en la sangre (colesterol bueno) que previene que las arterias se obstruyan con la grasa. Cuando el nivel de estrógenos disminuye (o sea, durante la menopausia) aumentan los riesgos de padecer enfermedades cardíacas. Este riesgo se acentúa si la mujer menopáusica es fumadora o mantiene una vida sedentaria. La mala circulación de la sangre, producto de las arterias obstruidas puede generar problemas de irrigación sanguínea en el cerebro (que puede manifestarse como arteriosclerosis o Alzheimer) y resentirse el funcionamiento del corazón, haciendo más posible un ataque cardíaco.

Trastornos depresivos. La disminución en la producción de estrógenos puede causar depresión o la manifestación de síntomas depresivos, como gran tristeza, desgana, angustia, pérdida de confianza en una misma o períodos alternados de euforia, irritabilidad y llanto sin motivo. Si padece estos síntomas, se aconseja consultar con su médico que seguramente le recomendará seguir algún tratamiento de reemplazo hormonal.