Menopausia precoz

La menopausia precoz se produce cuando el ciclo menstrual desaparece antes de los 40 años. Generalmente, en una menopausia normal, los síntomas empiezan a aparecer entre los 45 y los 50 años, hasta que se produce el cese definitivo de la menstruación. Una vez que la mujer llega a la menopausia, la mujer ya no puede quedar embarazada. Sin embargo, existen factores que pueden alterar la edad de aparición de los síntomas y anticiparlos. Entre ellos, están los factores hereditarios (que se transmiten de madre a hija), factores sociales, económicos y psicológicos. Si una mujer tiene su último período menstrual antes de los 40 años, estaríamos hablando de una menopausia precoz.

Existen dos factores que son los más comunes para desencadenar una menopausia precoz que son: el fallo de los ovarios prematuros y la histerectomía (extirpación de los órganos genitales femeninos internos (ovarios, trompas de Falopio y útero).

En el fallo ovárico prematuro, el ovario, empieza a funcionar de manera insuficiente, desencadenando los síntomas de la menopausia antes de los 40 años. Según un informe de Procrearte, el fallo ovárico prematura afecta a 1 de cada 250 mujeres de 35 años.

La histerectomía, o extirpación total o parcial del útero, también anticipará el la llegada de la menopausia.

También existen otros factores externos que podrían anticipar la llegada de la menopausia. Por ejemplo, la menopausia podría llegar antes a mujeres que consumen cierto tipo de medicamentos, con grandes dosis de hormonas. También se han evidenciado casos de menopausia precoz en mujeres que estaban siguiendo determinados tratamientos y terapias, como por ejemplo mujeres que se sometían a quimioterapia o a radioterapia para combatir tumores.

Los síntomas que padece una mujer con menopausia precoz son similares a los síntomas de una menopausia normal, es decir: sofocación repentina, sudoración nocturna, ansiedad, irritabilidad alternada con períodos de depresión, insomnio, mareos, dolor al mantener relaciones sexuales, inflamación de la vejiga o del útero.

Cuando hablamos de menopausia precoz, al no ser éste un hecho habitual, es necesario acudir al ginecólogo para que sea él, el que determine las causas y evalúe el tipo de tratamiento a seguir para evitar los síntomas.